En este artículo vamos a tratar de ofrecer una serie de consejos sobre cómo establecer su propio negocio en Málaga. Antes de nada, cualquier emprendedor que quiera establecerse en España debe obtener un número de NIE (Seguridad Social). Obtener un número de la Seguridad Social es fácil: tan sólo implica rellenar un formulario en la oficina local de Seguridad Social. Una vez hecho esto, se le emitirá un número y una tarjeta temporal que podrá utilizar hasta que se le envíe el permanente. Todo lo que debe llevar a la oficina es su pasaporte y una fotocopia del mismo.

Un factor fundamental para comenzar un negocio en España es registrar su empresa para poder operar legalmente. Esto no es necesario para las empresas relacionadas con Tecnologías de la Información, pero siempre es mejor verificarlo, por si acaso. Los tipos más comunes de empresa en España incluyen: por cuenta propia (Autónomo), Sociedad Limitada y Sociedad Anónima.

Hecho esto, sería importante contar con la ayuda de un gestor que le ayude con los trámites más complicados. Aunque puede encontrar un gestor simplemente haciendo una búsqueda por Internet, siempre resulta más fiable pedir consejo a autóctonos, o incluso, preguntar en la Embajada de su país en España.

En términos generales, para adquirir un estatus legal y comenzar cualquier actividad económica en España, son necesarios los siguientes trámites procesales (en algunos casos pueden requerirse pasos adicionales):

– Registro del nombre de la empresa. Debe solicitar un certificado emitido por el Registro Mercantil Central, confirmando que el nombre que pretende utilizar aún no está registrado.

– Solicitud de un C.I.F (Código de Identificación Fiscal de la compañía) en la Delegación Provincial de Hacienda.

– Depósito de su capital en una cuenta bancaria a nombre de la compañía: la cantidad de capital dependerá del tipo de corporación que pretenda establecer. Para una Sociedad Limitada, por ejemplo, el depósito mínimo será de 3.000€.

– Escritura de constitución. Los socios fundadores, en su caso, deberán firmar la escritura de constitución del negocio ante un notario en España. La documentación necesaria incluye el C.I.F. y una acreditación del desembolso del capital social (en efectivo o mediante certificación bancaria).

– Pago del impuesto de transmisiones en la Delegación Provincial de Hacienda. Para esto se requieren la escritura de constitución y el C.I.F. El monto a pagar es el 1% del capital social de la compañía.

– El registro de la empresa en el Registro Mercantil se realizará una vez que se haya pagado el impuesto de transmisiones. Se requerirá una escritura de constitución.

– Presentación de una declaración formal para iniciar la actividad de la empresa en la Delegación Provincial de Hacienda.

– La empresa se hará cargo del Impuesto sobre la Actividad Económica en España. Para ello, será necesario registrar la empresa en la Delegación de Hacienda. La Agencia Tributaria española le pedirá los datos de la empresa (descripción de la actividad que se llevará a cabo, fecha de inicio de la actividad, descripción de las instalaciones comerciales), y se le asignará un código de actividad oficial para que su empresa pueda pagar este impuesto.

– Registro de la empresa en la Seguridad Social. El director de la empresa se unirá al sistema especial de trabajadores autónomos.

– Comunicación de la apertura del centro de trabajo o reanudación de la actividad económica ante la Dirección Provincial de Trabajo

– Solicitud de una licencia de apertura en el ayuntamiento. Se le solicitará que presente el mapa de las instalaciones, su ubicación, la descripción de la actividad de la empresa y el recibo del pago de impuestos locales.

Esperamos que con este artículo os hayamos despejado alguna duda con respecto a los pasos a seguir para establecer un negocio en Málaga. Nuestro consejo, de todos modos, es siempre consultar a un gestor y/o a un abogado para todo este tipo de gestiones.

Aunque típicamente pensamos en Málaga como en un destino turístico popular, lo cierto es que cada vez se muda aquí más gente procedente de todos los rincones del mundo, o bien para trabajar, o bien para emprender. Y es que la ciudad cada vez está creciendo más como gracias a su espectacular infraestructura para viajes de negocios, sus centros de convenciones, su gran industria hotelera, y, por supuesto, el mejor clima del mundo.