invertir en comercio en Málaga

Comercio

Como viene siendo habitual en los últimos años, el comercio vuelve a arrojar en el ámbito nacional números positivos, creciendo ligeramente. Así, el año 2018 puede calificarse como favorable en términos generales, si bien se aprecia un crecimiento menor que en el periodo 2014-2016. Este repunte se mantiene gracias al incremento de la confianza de los consumidores, que propició un mayor consumo, y repercutió en una mejora también en la generación de empleo.

En el último mes de 2018, las ventas del comercio al por menor no experimentaron variación interanual, frente al repunte del 1,5% de noviembre.  Pese a ello, las ventas del comercio minorista encadenaron en diciembre tres meses consecutivos de tasas positivas.

Este incremento de las ventas es una décima superior al de 2017, pero inferior a los logrados en los tres ejercicios precedentes. Eliminados los efectos estacionales y de calendario, la facturación del comercio minorista aumentó un 0,7% en el conjunto de 2018. El mayor aumento anual de la facturación se lo anotaron las grandes cadenas (+2,4%), seguidas de las pequeñas cadenas (+1%) y las grandes superficies (+0,4%).

Por otro lado, según los datos del INE, las ventas de los productos alimenticios se incrementaron un 0,7% en 2018, mientras que las de los no alimenticios avanzaron un 0,9%. Entre estos últimos, el mayor crecimiento de las ventas se dio en el segmento de equipo de hogar (+4,5%), seguido de otros bienes (+0,2%). Por contra, las ventas de equipo personal retrocedieron un 0,7%.

A nivel nacional, hay 563 centros y parques comerciales, de los cuales 108 se encuentran en Andalucía. En la provincia de Málaga, hay 24 centros y parques comerciales, que representan el 22,2% de Andalucía en términos de número de centros y el 17,6% en términos de superficie bruta alquilable. 

 

En 2018, las ventas han aumentado en un 2,7%, cerrando el ejercicio en cifras positivas; gracias también a este incremento, el empleo tuvo buena evolución, pasando de tener una Tasa de Desempleo (EPA) de 24,4% en 2017 a 21,3% en 2018.

En 2018, el número de comercios en la provincia de Málaga ascendió a los 34.196, dato que supone el 21% de los comercios de Andalucía (162.615).

Respecto al empleo, en el último trimestre del año se registraron en Málaga un total de 21.222 contratos en el sector. Se observa así un descenso, respecto al mismo trimestre del año anterior, del -0,36%.

Respecto a los canales y herramientas de comercialización, la calidad del servicio y la diferenciación de sus productos son los principales argumentos de venta para los empresarios del se

ctor.

Buscando esta diferenciación, la adaptación a las nuevas tecnologías empieza a evidenciarse con cifras positivas.

Comercio digital

La creciente digitalización y la llegada de la crisis ocasionó la búsqueda de nuevas formas de venta, siendo la más relevante el comercio online,  la crisis animó a las pymes a abrir tiendas en Internet. Después de unos años en los que las empresas que abrían en la Red veían como se incrementaban sus ventas, ahora se demuestra su peso en el sector del comercio, siendo un canal importantísimo en el que la venta online ha aumentado en 2018 gracias en parte a la creciente implantación de soluciones Cloud Computing. Las pymes de moda y complementos y alimentación son las más partidarias de incluir el e-commerce en sus negocios.

Los españoles gastan unos 77 euros de media en compras online, aumentando la frecuencia de compra respecto al año anterior  (3 veces al mes). Se trata, pues, de datos estables con respecto a los dos años anteriores.

Por otra parte,  los datos evidencian que el consumidor ya no decide tanto la compra online por el precio, sino también por la conveniencia y la disponibilidad de oferta y productos. En cuanto a los dispositivos utilizados para compras online, el preferido sigue siendo el ordenador, aunque decrece en porcentaje, al contrario que los smartphones, que están cada vez más presentes en el proceso de compra.  De este modo, el 87% de las adquisiciones se realiza a través del ordenador, y un 45% de los internautas refiere utilizar el móvil.

Los productos más demandados online son, por orden, los relacionados con la cultura y el entretenimiento, viajes, tecnología, moda y alimentación.

En cifras, el comercio electrónico supera en España los 9.300 millones de euros en el segundo trimestre de 2018, un 27,2% más que el año anterior, según datos de la CNMC.

Pero además de crecer en facturación, aumentó también en número de transacciones: en el segundo trimestre de 2018 se registraron más de 159 millones de transacciones, con un incremento del 34,8%. 

Por sectores, las empresas con mayores ingresos han sido las agencias de viajes y operadores turísticos, con un 13,4% de la facturación total; el transporte terrestre de viajeros, con un 7,7%, y los espectáculos artísticos, deportivos y recreativos con un 6,5%. 

En este contexto, el saldo neto exterior (la diferencia entre lo que se compra desde el extranjero a sitios webs españoles y lo que se compra desde España al extranjero) arroja un déficit de 2.652 millones de euros en el segundo trimestre. 

Por número de transacciones, el 41,2% de las compraventas se registran en webs españolas y el 58,8% en webs del extranjero.

Por otro lado, los ingresos de comercio electrónico dentro de España aumentaron un 10,1% interanual en el periodo analizado, hasta los 3.101millones de euros.

Finalmente, ha de indicarse que desde diversas instituciones se han puesto en marcha medidas de apoyo al sector del comercio en los últimos años, promoviendo la liberalización y la modernización del sector. Así, se mantiene el Plan Integral de Apoyo a la Competitividad del Comercio Minorista, así como la Modernización de las zonas comerciales, el Apoyo a la financiación, la Innovación y nuevas tecnologías, la Promoción comercial y del turismo de compras, apoyo a emprendedores, medidas para la formación y el empleo,…

Debe resaltarse que uno de los principales problemas en el sector hasta el momento, especialmente para las pequeñas superficies, ha sido la escasez de recursos financieros, aunque se observa en los últimos años cierta mejora.